Acabo de aplastar el cráneo de un minotauro pixelado contra el suelo y, por un segundo, he vuelto a 2005. No ha sido un combo de 400 golpes ni una QTE cinematográfica de esas que te obligan a soltar el mando para aplaudir. Ha sido algo más crudo, más táctico. Mi barra de salud estaba temblando, y la mecánica de Golpe Espiritual me obligó a elegir: ¿gasto mi energía para curarme o la uso para reventar el escudo de la bestia? Elegí la violencia. Elegí ser Kratos.
Este «shadow drop» de Sony ha caído como una bomba en mitad de un State of Play aburrido, y tras quemar el mando de la PS5 durante las últimas 48 horas, ya tengo listo el Análisis de God of War Sons of Sparta. Lo que parecía un experimento indie para rellenar calendario es, en realidad, una carta de amor extraña y funcional a la era de PSP, mezclada con la profundidad de los Metroidvania modernos.
Pero no todo es ambrosía en el Monte Olimpo. Aunque volver a escuchar la voz original de TC Carson narrando la historia te pone los pelos de punta, hay decisiones de diseño que chirrían más que las cadenas del Tártaro. Si buscas la espectacularidad de Ragnarok, aquí no la vas a encontrar. Si buscas una jugabilidad 2D ajustada al milímetro… sigue leyendo, porque hay matices que necesitas saber antes de pasar por caja.
| Característica | Detalle |
| Plataforma | PS5 (Versión analizada) |
| Género | Acción / Metroidvania |
| Duración | Media (Estimada 15-20 horas) |
| Desarrollador | Santa Monica / Megaat Studios |
Índice
ToggleLo mejor
✅ El sistema de riesgo-recompensa del «Spirit Strike» añade profundidad real.
✅ La banda sonora de Bear McCreary fusiona lo épico con lo retro de forma magistral.
✅ La dinámica entre Kratos y Deimos profundiza en un lore olvidado.
Lo peor
❌ El «input lag» en saltos y rebotes en pared se siente tosco y anticuado.
❌ Algunos escenarios pecan de falta de personalidad artística.
❌ Carece de un inicio bombástico o un gran gancho visual inmediato.
Cómo es la historia de God of War Sons of Sparta y si realmente engancha

Lo primero que choca es el tono. Estamos acostumbrados al Kratos furioso de Grecia o al padre estoico del Norte, pero aquí vemos a un Kratos joven, en entrenamiento, y sorprendentemente… más humano. La historia gira en torno al vínculo con su hermano Deimos, un personaje que los veteranos de Ghost of Sparta en PSP recordarán con dolor.
Narrativamente, el juego es valiente. Saben que tú sabes cómo acaba esto (spoiler: mal), pero aun así logran que te importen los matices. Es una trama contada por el propio Kratos a su hija mucho tiempo después, lo que le da un aire de fábula trágica muy interesante.
No se limita a ser una galería de tiro de dioses griegos. Al igual que Prince of Persia: The Lost Crown hizo con la mitología persa, este título explora la cultura espartana y el lado menos «blockbuster» de la mitología griega. Hay momentos de calma, conversaciones entre hermanos y una construcción de mundo que se siente respetuosa con el legado.
Lo que más me ha sorprendido es ver a un Kratos que no es solo una máquina de matar unidimensional. Hay capas aquí. ¿Es un Kratos «agradable»? A veces. Y aunque suene a sacrilegio para los puristas de la sangre y las vísceras, funciona para mantenerte pegado a la pantalla queriendo saber qué lección aprenderán (o ignorarán) los hijos de Esparta.
Cómo se siente la jugabilidad en God of War Sons of Sparta y si es divertida o repetitiva

Aquí es donde el juego muestra sus dos caras. Por un lado, el combate es sólido como una roca. Olvídate de la fragilidad de Hollow Knight o Silk Song; aquí eres un tanque. Kratos aguanta golpes, y el juego te anima a entrar al trapo.
La mecánica estrella es el Golpe Espiritual. Golpear enemigos normales recarga energía, que luego debes decidir si gastar en curarte o en ataques especiales para romper defensas. Este «tira y afloja» constante evita que machaques botones sin pensar. Tienes el parry, el bloqueo con escudo y la esquiva que se sienten sacados directamente de la saga principal y traducidos al 2D.
La progresión, sin embargo, bebe mucho de la saga nórdica moderna. Menús, árboles de habilidades, recolección de orbes de sangre y materiales de crafteo… todo tiene ese aroma a RPG moderno de Sony. Es denso, a veces abrumador por la cantidad de coleccionables, pero el ritmo de obtención de mejoras está bien medido.
El gran problema: La rigidez.
Tengo que ser claro: el plataformeo tiene problemas. Hay un retraso (delay) perceptible entre que pulsas el botón de salto y Kratos despega los pies del suelo, especialmente tras una esquiva. El salto de pared también requiere un «tempo» extraño que no se siente natural.
En un género dominado por la fluidez de Dead Cells o Ori, sentir a Kratos «pesado» en el mal sentido puede frustrar en las secciones de plataformas o contra jefes rápidos. No rompe el juego, pero le quita esa sensación de «mantequilla» que esperamos en un Metroidvania de 2026.
Qué tal funciona técnicamente God of War Sons of Sparta en PS5

A nivel visual, estamos ante un Pixel Art de alta fidelidad, muy limpio, quizás demasiado. Las animaciones de Kratos y los monstruos clásicos son excelentes (ver a un Cíclope en 2D es una gozada nostálgica), pero los fondos a veces se sienten genéricos. Hay pantallas que parecen plantillas de «cueva estándar» sin el alma que ves en otros indies.
En cuanto al rendimiento, en PS5 (y PS5 Pro donde se capturó el footage original), el juego es estable. No hay caídas de frames, pero insisto, la respuesta del mando (input lag intencional o no) es el mayor defecto técnico. No es un bug, es una decisión de diseño o una falta de pulido en el motor que necesita un parche urgente.
Mención honorífica al sonido. Bear McCreary ha vuelto y ha entendido la tarea perfectamente. Imagina la música ambiental de exploración de Skyrim mezclada con melodías retro y la épica orquestal de God of War. Es una banda sonora que sabe cuándo callar y cuándo rugir.
¿Vale la pena God of War Sons of Sparta si te gustó Blasphemous?

Es la comparación inevitable. Si te gustó Blasphemous por su estética y su combate pesado, te sentirás en casa, aunque Sons of Sparta es mucho más accesible y menos críptico.
Sin embargo, si vienes de Prince of Persia: The Lost Crown, notarás que este God of War es más lento y menos preciso en el movimiento. The Lost Crown es un ballet; Sons of Sparta es una pelea de bar.
Cómpralo si:
- Eres fan del lore de la saga griega y quieres ver la relación Kratos-Deimos.
- Te gustan los Metroidvanias centrados en el combate y la exploración tranquila.
- Prefieres sistemas de RPG y crafteo profundo en tus juegos 2D.
Huye si:
- Buscas la precisión milimétrica de Celeste o Hollow Knight.
- Esperas la espectacularidad cinematográfica de God of War Ragnarok.
Opinión final y nota del análisis de God of War Sons of Sparta
God of War: Sons of Sparta es un producto extraño. Es un spin-off de un spin-off, un juego que baja las revoluciones de una saga conocida por gritar a pleno pulmón. Es una experiencia que yo definiría como «God of War Low-Fi».
No tiene un gancho espectacular ni reinventa la rueda del género. De hecho, sus controles algo toscos le impiden alcanzar la excelencia de los grandes del Metroidvania. Pero tiene corazón. Tiene unas bases jugables sólidas, una historia que respeta a sus personajes y una capacidad de engancharte mediante su ciclo de «explorar, mejorar, matar» que es innegable.
Es un juego para el fan que quiere seguir en este universo pero desde una perspectiva más relajada, casi íntima. No es el Dios de la Guerra en todo su esplendor, pero es un joven espartano con mucho potencial.
NOTA FINAL
Sólido, nostálgico y sorprendentemente profundo, aunque sus botas de plomo le impiden saltar al Olimpo de los Metroidvanias.
Hemos jugado a God of War: Sons of Sparta en PS5 (juego exclusivo)