Normalmente, cuando un director de juego da una entrevista, es un baile de máscaras lleno de frases vacías. Pero esta mañana, con el café en una mano y el traductor en la otra, he leído la exclusiva que 4Gamer acaba de publicar con el equipo de Diablo IV y, por primera vez en mucho tiempo, he sentido un escalofrío real. No de marketing, sino de gamer a gamer.
Después de las turbulencias del último año y de una expansión que nos dejó con sabor agridulce en cuanto a la retención de jugadores, la entrevista de hoy confirma lo que muchos temíamos y otros tantos esperábamos: el sistema de progresión actual ha muerto, y lo que viene a sustituirlo es brutal.
Nuevo sistema de Endgame de Diablo 4 y la eliminación del RNG

Lo que hace especial a esta entrevista de 4Gamer no es lo que anuncian, sino cómo lo admiten. Los desarrolladores no se esconden. Han reconocido abiertamente ante el medio japonés que el loop de juego a partir del nivel 100 se había convertido en una «lista de tareas» más que en una fantasía de poder.
Y aquí viene el bombazo, se acabó el farmear por farmear. El nuevo contenido elimina las restricciones artificiales de los «Unicos». Según explican, el objetivo ya no es que pases 200 horas buscando un casco, sino que tengas herramientas para modificar el botín que ya tienes. Es un giro de 180 grados hacia la filosofía de «crear tu suerte» en lugar de esperarla.
La nueva mecánica de los ecos del vacío en Diablo 4

Si eres de los que (como yo) quemó el teclado en Diablo III con las Fallas Superiores, esto te interesa. La entrevista detalla un nuevo modo de juego, provisionalmente llamado «Ecos», que parece responder a la crítica número uno de la comunidad: la densidad de monstruos.
- Sin tiempos de carga: Acción continua.
- Dificultad infinita: Escala hasta que tu build se rompa (literalmente).
- Recompensas deterministas: Ya no dependes solo del RNG; si sobrevives a niveles altos, eliges qué tipo de pieza cae.
Ver a los directores hablar con tanta franqueza sobre la «fatiga del jugador» en 4Gamer es refrescante. No están vendiendo humo; están vendiendo una solución a un problema que ellos mismos crearon.
Todos los cambios que tendrá Diablo 4 en la próxima expansión

Aquí es donde mi experiencia me hace poner el freno de mano. Sobre el papel, este nuevo sistema de crafteo y el modo «Ecos» suenan a la salvación del ARPG moderno. Pero la ejecución es lo que cuenta. ¿Cuántas veces nos han prometido «la actualización definitiva» para luego encontrarnos con nerfeos ocultos a las dos semanas?
Sin embargo, hay un detalle en la charla con el medio nipón que me da esperanza. Mencionan específicamente que han diseñado esto basándose en los datos de los jugadores en solitario, esos que no tienen un clan de 4 personas para optimizar el farm. Es un guiño al jugador real, al que tiene trabajo y familia, no solo al streamer de 12 horas diarias.
Si cumplen con la mitad de lo que han soltado en esta exclusiva, estamos ante el renacer real de Santuario. Si no, será otro clavo en el ataúd de nuestra paciencia. Yo, por ahora, voy a ir afilando mi Paladín.
¿Y tú? ¿Crees que Diablo IV ha aprendido la lección o es otro ciclo de promesas rotas? Te leo en los comentarios.