¿Recuerdas cuando tuviste la experiencia de enamorarte por primera vez siendo pequeño? Cuando viste a esa persona e inocentemente querías pasar el tiempo con ella sin ni siquiera saber lo que era enamorarse. Pues de esto va mi análisis de El día en que me convertí en pájaro, un videojuego basado en un cuento que es una tierna aventura para pasar un rato.
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Originalmente, «El día en que me convertí en pájaro» es un cuento publicado en 2017, escrito por Ingrid Chabbert que cuenta la historia de un niño que va al cole pensando en Candela, una apasionada de los pájaros. Este cuento está enfocado a niños de a partir de 4 años, así que podéis esperar que el videojuego no se aleje mucho de eso. Pero bueno, vayamos por partes.
La historia de El día en que me convertí en pájaro
El día en que me convertí en pájaro es una breve historia de una hora, no más. Es, literalmente, un libro infantil convertido en videojuego, así que es lo que vas a encontrar. Es una historia sencilla, sin giros y previsible que te durará nada y menos y que está enfocada al público infantil. No puedo hablar mucho de ella, salvo contaros de qué va y poca cosa más.

En este cuento hecho videojuego, veremos a Fran queriendo llamar la atención de una niña de su clase a la que le encantan los pájaros. El juego sucede durante cuatro días, y cada día iremos avanzando en nuestro objetivo mientras hacemos sencillos puzzles y pulsamos la tecla de interactuar para que sucedan cosas.
Está claro que El día en que me convertí en pájaro es un juego enfocado al público infantil que no ha tocado un videojuego nunca, y si eres un padre o una madre que quiere introducir a su hijo o hija en el mundillo, es mejor esto que otra cosa, ya que cuenta una historia breve que además utiliza frases del propio libro original y tiene la jugabilidad más sencilla del mundo.
La jugabilidad de El día en que me convertí en pájaro
Como acabo de decir, el juego es muy simple. Podremos movernos, interactuar con niños y objetos, y ya.
No esperéis mucha cosa más. El día en que me convertí en pájaro se divide en distintos niveles basados en distintos momentos del día, y haremos una de estas tres cosas:
- Un puzzle.
- Movernos por un escenario con un objetivo simple.
- Un minijuego que va de pasar por unos anillos muy al estilo de Subway Surfers pero prácticamente sin obstáculos.
Aparte de eso, en casi cada nivel tendremos unos coleccionables que serán unas plumas doradas muy fáciles de encontrar… y poca cosa más. Hay dos niveles que se diferencian del resto que van de dibujar y recortar trozos de cartón, que la verdad no acaban de funcionar del todo: especialmente el de dibujar te hace el trazo raro, y la manera de implementarlo no es mi favorita. Podrían haber dado uso al ratón y hubiera sido mucho mejor.

Y eso es todo. Al final, durando el juego una hora no tienes tiempo para mucho, salvo buscar todos los logros del juego.
Apartado artístico de El día en que me convertí en pájaro
Si nos fijamos en el cuento, el apartado artístico de El día en que me convertí en pájaro es muy fiel a él, siendo Fran un niño exactamente igual que en la obra original, pero esta vez construido en 3D. Cuando juegas, ya ves claro que sus colores y sus dibujos están basados en un cuento infantil, y el equipo de Hyper Luminal Games ha hecho un buen trabajo con ello.

Opinión final y nota del análisis de El día en que me convertí en pájaro
El día en que me convertí en pájaro es un juego perfecto para jugarlo con niños y niñas que no han tocado nunca un videojuego. Tiene las bases perfectas de lo que es: una historia simple pero tierna, una jugabilidad simple y casi efectiva para el juego que es y unos coleccionables fáciles de encontrar para que los más pequeños sepan de qué va la cosa.
El día en que me convertí en pájaro
"Una pequeña e inocente historia que va de enamorarse por primera vez"
Duración: 1 hora
Pros
El juego sabe lo que busca: simplicidad.
Buen videojuego si quieres introducir a tu hijo/a en el mundo de los videojuegos.
Contras
El minijuego de dibujar y cortar se podría haber hecho mejor.