¿Alguna vez has sentido que un videojuego te odia y te ama a partes iguales? Esa sensación de cruzar una puerta de niebla con el corazón en un puño, sabiendo que lo que te espera al otro lado probablemente te destruya en dos segundos, pero sin poder soltar el mando. Nioh 3 ha llegado, y tras decenas de horas muriendo, aprendiendo y, finalmente, dominando sus sistemas, puedo decirte que estamos ante la versión más pulida, frenética y ambiciosa de la saga.
Si vienes buscando saber si el Team NINJA ha logrado reinventar la rueda o si simplemente la ha hecho girar más rápido, quédate. En este Análisis de Nioh 3 voy a desgranarte por qué, a pesar de sus pequeños tropiezos técnicos en el mundo abierto, este título es la culminación de todo lo que los fans del masocore estábamos esperando.
¿Es posible mezclar la disciplina férrea del Samurái con la velocidad caótica del Ninja en un solo combate sin volverse loco? La respuesta corta es sí. La respuesta larga, te la cuento a continuación.
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¿Qué ofrece realmente Nioh 3?
Antes de entrar en materia técnica, pongamos contexto. Nioh 3 nos sitúa en el año Genna 8 (1622). El conflicto es íntimo y brutal: Tokugawa Takechiyo está a punto de ser nombrado Shogun, pero su hermano menor, Tokugawa Kunimatsu, consumido por el odio y una fuerza siniestra, lidera una horda de Yokai contra el castillo Edo.
Aquí es donde entras tú (y tu espíritu guardián Kusanagi), trascendiendo a través del tiempo. Lo primero que notarás es que el juego ha evolucionado su estructura. Ya no estamos limitados únicamente a misiones cerradas; Nioh 3 introduce un concepto de «campo abierto» (open field). Tienes libertad para elegir qué misiones completar en diferentes eras, explorando mapas más grandes que conectan con las clásicas zonas lineales «pasilleras» que tan bien sabe diseñar el estudio.
Es una experiencia continuista, sí. Si jugaste a los anteriores, te sentirás en casa. Pero es una casa renovada, donde los cimientos (el combate) se han reforzado con una nueva mecánica dual que lo cambia todo.
Jugabilidad de Nioh 3: La Dualidad como arma

Si hay una razón para jugar a este título, es su sistema de combate. Aquí es donde el análisis de Nioh 3 debe detenerse y aplaudir. La gran novedad es la introducción de dos estilos de combate intercambiables al vuelo: el Estilo Samurái y el Estilo Ninja.
Olvídate de elegir una «clase» al principio y quedarte atascado con ella. Aquí, la gracia está en pulsar R2 (Style Shift) en mitad de un combo para cambiar drásticamente tu forma de jugar.
El Estilo Samurái: La tradición perfeccionada
Cuando estás en modo Samurái, el juego se siente como ese Nioh clásico que adoramos. Se basa en la gestión del Ki (estamina), el uso de armas pesadas y el combate cuerpo a cuerpo contundente.
- Posturas: Sigues teniendo Alta, Media y Baja. Cambiar entre ellas es vital para gestionar el consumo de Ki y el rango de ataque.
- Pulso de Ki: Pulsar R1 tras atacar para recuperar energía sigue siendo la mecánica central. Si no dominas esto, estás muerto.
- Barra de Artes (Arts Gauge): Esta es la novedad. Al atacar o hacer un Deflect (bloqueo perfecto), llenas una barra en la esquina inferior derecha. Al activarla, entras en «Competencia de Artes»: tus ataques fuertes no consumen Ki, haces más daño y puedes encadenar Artes Marciales consecutivas. Es brutal para presionar a jefes.
El Estilo Ninja: Velocidad y caos
Aquí es donde el juego se vuelve frenético. El Estilo Ninja es exclusivo de Nioh 3 y cambia las reglas. Es mucho más ágil, centrado en el ataque a distancia y la evasión.
- Medidores de Ninjutsu: En lugar de gestionar solo el Ki, tienes medidores específicos para tus técnicas ninja (R1 + Botones frontales).
- Evasión y Movilidad: Aquí no bloqueas tanto, esquivas. La esquiva crea una «Niebla» (Mist). Si esquivas justo antes de un golpe, dejas una imagen residual; si el enemigo la toca, recuperas Ki.
- Salto de Escabel (Footstool Jump): Puedes saltar sobre los enemigos (botón X en el aire) para reposicionarte. Esto añade una verticalidad al combate que la saga pedía a gritos.
- Daño por la espalda: Atacar desde atrás en este modo hace un daño masivo.
La Sinergia: Style Shift y Burst Break
Lo que me ha enamorado durante mis horas de juego es el Burst Break. ¿Recuerdas los ataques de aura roja de Nioh 2? Aquí, para interrumpir esos ataques imparables, debes hacer un cambio de estilo (Style Shift) en el momento exacto. No solo cancelas el ataque, sino que dañas el Ki máximo del Yokai.
La fluidez con la que pasas de machacar con una Katana pesada a lanzar shurikens y saltar sobre la cabeza del enemigo es, sencillamente, adictiva.
Gestión de Builds: La Caja Onmyo y los Núcleos de Alma
El componente RPG sigue siendo profundísimo. Los enemigos, especialmente los Crucible Wraiths (esos Yokai rodeados de humo rojo y negro), sueltan Núcleos de Alma.
El sistema de la Caja Onmyo ha mejorado. Ahora tienes dos posiciones para colocar estos núcleos:
- Posición Yang: Crea sellos de invocación para traer Yokai al campo de batalla.
- Posición Yin: Crea objetos mágicos con efectos pasivos o activos.
Esto, sumado a la forja en el Herrero (que permite volver a forjar, templar y cambiar la estética de todo), hace que perderse en los menús gestionando tu equipo sea un juego en sí mismo.
Gráficos de Nioh 3: Luces y Sombras

Aquí es donde debo ser totalmente honesto contigo. El apartado visual de Nioh 3 tiene dos caras muy diferenciadas.
Por un lado, tenemos las zonas lineales y los interiores. Aquí el juego luce espectacular. La dirección artística en los castillos en llamas, las cuevas húmedas infestadas de Yokai y las zonas afectadas por el Reino Oscuro (con esa estética de flores rojas y filtro blanco y negro) es soberbia. El diseño de los enemigos es grotesco y detallado, manteniendo esa atmósfera opresiva que te mantiene en tensión.
Sin embargo, el salto al mundo abierto (open field) tiene un coste. He notado que en estas zonas más amplias, el nivel de detalle baja considerablemente. Las texturas del terreno y la densidad de elementos no están al mismo nivel que en los pasillos cerrados. Se siente un poco vacío en comparación. No rompe la experiencia, porque el combate te mantiene ocupado, pero el contraste visual entre una misión principal lineal y la exploración libre es evidente.
Sonido de Nioh 3: La atmósfera del Japón Feudal

El apartado sonoro cumple con creces para sumergirte en este infierno histórico. El choque de las katanas, el sonido visceral al desgarrar la carne de un Yokai y los gritos de los enemigos crean una cacofonía de violencia muy satisfactoria.
Un detalle que me ha gustado mucho es cómo el audio te da pistas en combate. El sonido característico cuando un enemigo agota su Ki (ese «crack» que indica que puedes hacer un Grapple con Triángulo) es música para mis oídos. Además, la banda sonora, aunque pasa a segundo plano durante la exploración, se intensifica en los jefes, elevando la epicidad de los encuentros.
Dificultad de Nioh 3: Un reto justo pero implacable

No nos engañemos: Nioh 3 es difícil. Muy difícil. Pero es esa dificultad «marca de la casa» que se siente justa una vez entiendes las reglas.
- Patrones de Enemigos: Al principio morirás mucho. Los enemigos tienen patrones agresivos y si te quedas sin Ki, estás vendido. Aprender cuándo usar el Deflect del Samurái y cuándo el Evade del Ninja es la clave del éxito.
- El Reino Oscuro y Yokai Realm: Los jefes invocarán zonas oscuras donde tu recuperación de Ki es lentísima y ellos se vuelven más fuertes. Tienes que ser muy agresivo para romper su Ki y disipar estas zonas. Es un baile de riesgo y recompensa constante.
- Crucible Wraiths: Estos enemigos «élite» son un muro al principio. Requieren que uses todo tu arsenal: Ninjutsu, Artes Marciales y tu transformación de Artefacto Viviente (donde te vuelves invulnerable temporalmente gracias a tu Espíritu Guardián).
La curva de aprendizaje es empinada, especialmente si eres nuevo y tienes que asimilar la gestión de dos estilos, el Ki, el Anima y los atajos de objetos. Pero cuando haces «clic», te sientes un dios de la guerra.
¿La mejor versión de Nioh?
Tras analizar Nioh 3, mi veredicto es claro, estamos ante la mejor versión de la fórmula. Team NINJA ha cogido todo lo bueno y lo malo de las entregas anteriores y lo ha refinado.
Lo bueno es ahora excelente. El combate es más profundo gracias a la dualidad Ninja/Samurái, la personalización es infinita y la sensación de progreso es constante. Lo «malo», como cierta repetitividad o una historia que a veces pasa a segundo plano frente a la acción, sigue ahí, y el mundo abierto es un añadido interesante aunque gráficamente mejorable.
Si te gusta la acción exigente, los números de daño saltando en pantalla y la satisfacción de derrotar a un jefe tras veinte intentos, Nioh 3 es imprescindible. Es continuista, sí, pero refina la experiencia hasta el filo de una katana perfecta.
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Opinión personal y Veredicto de Nioh 3
Más allá de los tecnicismos y las mecánicas, quiero hablarte de cómo se siente jugar a Nioh 3. Mi experiencia ha sido una montaña rusa de emociones. He pasado de la frustración absoluta contra cierto Crucible Wraith que no me dejaba respirar, al éxtasis total al ejecutar un Burst Break perfecto en el último píxel de vida.
Lo que Team NINJA ha logrado aquí es el flow perfecto. Hubo momentos, sobre todo tras desbloquear las Artes Marciales avanzadas, en los que dejé de pensar en los botones. Mis manos simplemente reaccionaban: postura alta, golpe fuerte, cambio a estilo Ninja, salto de escabel, shuriken, vuelta a Samurái, grapple. Cuando entras en esa zona, Nioh 3 no tiene rival. Es cierto que la exploración de mundo abierto a veces me sacaba un poco de la inmersión por esos gráficos más planos, pero en cuanto desenvainas la katana, todo eso da igual. Es un juego hecho por y para amantes del combate.
Plataformas y Lanzamiento de Nioh 3
Nioh 3 está disponible para disfrutar en la nueva generación, aprovechando la carga rápida para que tus muertes no te den tiempo ni a parpadear.
- Plataformas: PlayStation 5 y PC.
- Fecha: 6 de febrero de 2026.
Lo mejor y lo peor de Nioh 3
Aquí te resumo los puntos claves que han definido mi partida, para que pongas en la balanza si este viaje al año 1622 es para ti.
Pros del título:
- El sistema de Estilos Dual: La capacidad de alternar entre Samurái (pesado/táctico) y Ninja (rápido/aéreo) al instante añade una capa de profundidad y diversión increíble.
- Combate refinado: La respuesta de los controles es inmediata. El feedback de los golpes y la gestión del Ki siguen siendo los mejores del mercado.
- Gestión de Builds: Entre la Caja Onmyo, los Núcleos de Alma y la forja, puedes pasarte horas solo optimizando tu personaje.
- Rendimiento: En combate, la tasa de imágenes por segundo es roca sólida, algo vital en un juego donde un frame decide si vives o mueres.
- Diseño de Jefes: Los enfrentamientos finales son espectáculos visuales y mecánicos que te obligan a usar todo tu arsenal.
Contras del título:
- Gráficos en Mundo Abierto: Se nota un bajón de calidad en las texturas y detalles cuando sales de las zonas lineales a los mapas abiertos (Open Field). Se sienten algo vacíos.
- La Historia: Aunque cumple su función de hacernos viajar por la era Genna y tiene momentos interesantes con los Tokugawa, sigue siendo bastante típica y predecible. Es un vehículo para la acción, no el plato fuerte.
- Curva de entrada: Para nuevos jugadores, la cantidad de tutoriales y sistemas (Ki, Anima, Artes, Ninjutsu, Estilos) puede ser abrumadora las primeras horas.
Resumen del Análisis de Nioh 3
Nioh 3 es la evolución natural de una saga que ha sabido escuchar a su comunidad. Mantiene la esencia hardcore y la complejidad que amamos, pero inyecta frescura con el Estilo Ninja y la exploración abierta. No es perfecto tecnológicamente en sus escenarios más grandes y su narrativa no ganará un Oscar, pero a los mandos es, sencillamente, insuperable.
Excelencia mecánica en estado puro.
Conclusión
Si te gustaron las entregas anteriores, Nioh 3 es una compra obligada; es «más y mejor» en casi todos los sentidos. Si eres nuevo y te atrae la estética japonesa y los retos difíciles, es un excelente punto de entrada siempre que tengas paciencia. El juego ofrece exactamente lo que promete: una experiencia intensa, técnica y brutalmente satisfactoria. No inventa la rueda, pero la afila hasta que corta.
Una danza letal y adictiva donde cada error es una lección de humildad y cada victoria, un momento de euforia absoluta.
He jugado a Nioh 3 gracias a una clave para PC proporcionada por Koei Tecmo.