No son pocas las veces que se ha adaptado el cosmicismo y el terror creado por H.P. Lovecraft en la industria del entretenimiento, y The Sinking City 2 es un ejemplo más. En este análisis de The Sinking City 2 os hablaré de una secuela lanzada tras un juego el cual no estaba mal pero que necesitaba algo, y que, gracias al incansable esfuerzo de Frogwares, ha resultado ser la evolución de una saga obligatoria de jugar si te gustan los survival horror.
Si jugáis a The Sinking City 2, veréis que es un mejunje de ideas y de referencias absolutamente claras, sobre todo de sagas como Resident Evil, pero muy bien adaptadas al universo de Lovecraft. Y si bien tiene sus pequeños fallos que saltan a la vista, las doce horas en las que estás dentro se sienten divertidas, terroríficas y muy entretenidas.
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ToggleHistoria de The Sinking City 2: Rituales, bichos y muchas cosas más
The Sinking City 2 nos coloca en mitad de una historia. Somos Calvin, un enamorado que quiere salvar a su mujer aparentemente en un estado parecido a un coma arcano. Nuestra misión para salvarla será ir hacia la biblioteca de Arkham, una ciudad prácticamente inundada, abandonada y evacuada, y para ello cogeremos nuestro bote y nos pondremos en marcha. Pero claro, todo se tuerce. Y no solo eso, sino que la biblioteca de Arkham es solo el principio.

Su historia puede parecer poco profunda, pero sí es cierto que a los fans más acérrimos del terror cósmico del escritor les gustará bastante, pues hay múltiples referencias, objetos y nomenclaturas provenientes de ello; y todo este conjunto hace que la historia se vaya densificando (tampoco mucho, no nos pasemos), mientras introduce distintos personajes clave de los cuales querremos saber más nada más verlos.
El nuevo juego de Frogwares se divide en distintas partes o capítulos claramente diferenciados, y cada uno de ellos nos lleva a una zona muy diferente, desde la mencionada biblioteca hasta un hospital. Estas estarán proyectadas en nuestro mapa, muy residentevilesco, lleno de habitaciones rojas esperando a que las pintes de azul.
La jugabilidad de The Sinking City 2: claros y oscuros en Arkham
The Sinking City 2 te lleva por donde él quiere; no puedes hacerle mucho, en una historia que es bastante lineal, pero que requiere de un backtracking propio de un survival horror diseñado de una manera excelente e ideal de realizar. No hay momento en el que te dé pereza volver a x zona porque has conseguido la llave que te faltaba, y eso es algo que aplaudir.
La exploración se siente genial y es recompensante en prácticamente todo momento, y no solo eso, sino que por mucha recompensa que veas… si tu limitado inventario no te lo permite, vas a tener que deshacerte de algunos de los objetos que llevas encima. Los recursos son limitados, y si bien podrían serlo un poco más, la mayoría del tiempo tienes ese balance propio del género que hará replantearte si gastar las balas que llevas encima es una buena opción o no.

En cuanto al combate, lo he jugado en dificultad media, la recomendada, la normal, y creo que es la dificultad perfecta para jugarlo. Desconozco si en dificultades más altas los enemigos se convierten en esponjas, pero en este caso creo que están bien diseñados para que les pegues unos 3 tiros en sus puntos débiles y listo, a por el siguiente. Lo malo del combate es, precisamente, que existe demasiado. Me explico.
Lo que hace bien a un survival horror —al menos desde mi punto de vista— es el ambiente. El sentirte solo pero saber que estás acompañado en todo momento; los ruidos de pasos, las sombras, o el ver a un bicho desde lejos y de repente dejar de verlo, hasta que te aparece y te pegas el susto o hasta no verlo nunca más, que también es otro recurso. En The Sinking City 2, esto a veces se hace de una manera excepcional, pero a veces se hace todo lo contrario, que es llenarte el escenario de enemigos, y voy más allá: crearte un campo en el que tienes que matarlos sí o sí.
Y hago un llamamiento a todo equipo de desarrollo que haga un survival horror: esto no hace falta. A The Sinking City 2 no le hacen falta oleadas de enemigos porque todo lo demás está muy bien hecho, y más que sumarle, le resta. Y esto de encerrarte te lo hace aproximadamente 5 veces durante el juego, y la primera vez pues está bien e incluso está justificada, pero ya el resto… me sobra. Y de hecho, en general, siento que si el juego hubiera tenido por lo menos la mitad de enemigos, sería un producto mucho mejor.

Otra cosa que me ha sacado un poco del juego es que los enemigos tienen una zona demasiado delimitada, y hubiera sido mucho mejor que te siguieran aunque fuera más de una habitación. Y no solo eso, sino que al estar delimitados, es como que el juego detecta que están en otra zona y de repente tienen una animación entorpecida, como si no les cargara la animación del todo porque «están demasiado lejos», pero realmente… están a pocos metros de ti.
Para fortalecerte dentro del juego tendrás que utilizar algo llamado esencia onírica, que te permite desbloquear talentos que te otorgan ciertos bufos, pero sinceramente hay algo que me falla. Estos talentos los pones dentro de una máscara, y al principio tienes dos huecos, pero para ampliarlos te piden demasiadas esencias oníricas. Hubiera estado bien encontrar estas ampliaciones por el mapa para así poder gastar esas esencias en más habilidades. Al final, cuando he terminado el juego, he sentido que he gastado más esencias en mejorar la máscara que en desbloquear talentos, y eso que me he hecho el 100%.

Por último, la dificultad puesta en los puzzles era la más difícil (solo hay dos) y, honestamente, si os gustan los rompecabezas, es la que os recomiendo, ya que los puzzles en las dos dificultades son los mismos, pero no contáis con la ayuda de textos resaltados ni nada del estilo que os ayuden a resolverlos. Y si os soy sincero, es una de las cosas que más me han gustado del juego. Tienes puzzles que son algo más clásicos y otros que son más originales e involucran parte del universo de Arkham, pero todos me han gustado bastante.
Apartado artístico de The Sinking City 2: terror cósmico muy detallado
The Sinking City 2 te lleva a un mundo desolado y te lo crees desde el primer momento por mucha magia que haya. Visualmente es precioso y tiene mucho detalle por todas partes, desde las iconografías hasta los rostros de los personajes. Y para qué vamos a mentir, cuando un juego se ve así de cuidado… es un gusto estar dentro de él.

En cuanto al apartado sonoro, algo súper importante en los survival horror, cuando el juego utiliza sonidos de pasos, de bichillos merodeando, o de sonidos a lo lejos que te hacen replantear si deberías dar media vuelta o no, lo hace de forma excelente. Eso sí, si vais a jugar después de leer este análisis, os aviso de que las puertas hacen mucho ruido.
Como último apunte, el juego tiene logros que requieren que te lo pases otra vez. Por favor, dejad de hacer eso.
Opinión final y nota de The Sinking City 2
The Sinking City 2 no es perfecto, pero sí que aprende mucho del género survival horror para llevarlo a un mundo lovecraftiano de una manera excelente que atrapa desde el minuto uno, aunque tiene sus claros y oscuros. La exploración y los puzzles son lo mejor, pero la mayoría de lo relacionado con los enemigos cojea en ciertos momentos del juego.
*Hemos podido disfrutar de The Sinking City 2 gracias a una clave cedida para PC. ¡Muchas gracias!
The Sinking City 2
"No sale ni Cthulhu ni Leon Kennedy, pero es un juego que debes jugar."
Duración: 12 horas para completarlo al 100%
Pros
La exploración está muy bien diseñada.
Puzzles originales.
Mundo muy detallado que te atrapa desde el principio.
Contras
Lo relacionado con los enemigos deja algo que desear.
La manera de fortalecerte no es la ideal.