Análisis de Dragon’s Dogma 2: Dark Arisen, el DLC que castiga a los veteranos y engancha como pocos

Análisis de Dragon's Dogma 2: Dark Arisen en PC. Norgan, jefes brutales y seis habilidades. Descubre si este DLC merece tu tiempo.
Análisis de Dragon’s Dogma 2: Dark Arisen, el DLC que castiga a los veteranos y engancha como pocos
ACTUALIZADO
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Llegué a Norgan con mi personaje principal en nivel 50, con todo el equipo y en Nueva Partida+. Pensaba que me tocaba una excursión tranquila por la nieve. Me equivoqué, y el primer dragón que se cruzó en mi camino se encargó de dejármelo claro.

Este análisis de Dragon’s Dogma 2 Dark Arisen parte de esa experiencia. Lo he jugado en PC y lo he terminado, y te lo cuento con los pies en la nieve. Mi conclusión es que esta expansión no es un añadido de relleno. Es un DLC con región propia, historia propia y un cambio de sensaciones en el combate que se nota desde el primer rato.

A lo largo del texto verás cómo es Norgan, qué aportan las reliquias y los Ritos Perdidos, cuánto cambia el combate con las seis habilidades y para quién tiene sentido pagar por esto. Si te interesa saber cómo valoré el juego base, lo hice en mi análisis de Dragon’s Dogma 2, donde le puse un 9,5.

¿De qué va la historia de Dragon’s Dogma 2 Dark Arisen?

¿De qué va la historia de Dragon's Dogma 2 Dark Arisen?
Fuente: Capcom.

La expansión te lleva a Norgan, una región del norte abandonada hace mucho tiempo. Allí conoces a Eir, una mujer misteriosa que persigue al Dragón Caído, una criatura sin corazón que sigue en pie cuando debería estar muerta. Capcom bautiza esta historia como Forsaken Dominion, y la trama se desarrolla en paralelo a la campaña principal, no después.

Esto tiene una ventaja enorme. Puedes acceder pronto, hablando con Brant en la taberna de Vernworth, sin necesidad de acabar el juego base. Capcom recomienda nivel 40 para la zona, así que conviene no entrar con prisas.

El ritmo me ha gustado. Norgan no te lleva de la mano con cinemáticas constantes, sino que te cuenta las cosas con el entorno. Hay un asentamiento que es el último refugio de paz en una tierra que antes estuvo poblada y próspera, y funciona como tu base de operaciones. Sales a explorar, vuelves, hablas con los supervivientes y completas encargos secundarios que ayudan a entender qué pasó aquí.

Eir aparece y desaparece durante la aventura. Esa decisión me parece acertada, porque evita el típico acompañante pegado a ti durante cuarenta horas y refuerza la sensación de misterio. Tú vas juntando las piezas.

El tono también evoluciona. Según el propio director, Kento Kinoshita, la historia empieza fría y va oscureciéndose hacia la mitad y el final, algo coherente con el título de la expansión. Lo noté en el tipo de enemigos y en la atmósfera, que se vuelve más inquietante a medida que avanzas.

Sin entrar en spoilers, el Dragón Caído es la columna vertebral de todo esto. Un dragón que no debería seguir vivo es una premisa potente, y la expansión la aprovecha bien. Si me preguntas, la historia no pretende ser un giro de guion espectacular. Pretende hacerte sentir que has llegado a un lugar donde ya es tarde para casi todo, y lo consigue.

La duración también es sólida. Según el productor Naoto Oyama, Norgan ronda las 15 a 20 horas, y con los doce Ritos Perdidos la expansión supera las 25 horas de contenido.

Cómo se juega Dragon’s Dogma 2 Dark Arisen y cuánta dificultad tiene

Cómo se juega Dragon's Dogma 2 Dark Arisen y cuánta dificultad tiene
Fuente: Capcom.

Empiezo por lo que más me marcó. Este DLC es difícil, y lo digo habiendo entrado con un nivel 50, equipo completo y Nueva Partida+. Comparado con el juego base, la diferencia es enorme. Los enemigos golpean fuerte, aguantan mucho y no perdonan los errores. Capcom ya avisó de que las partes finales están pensadas para retar a personajes con las estadísticas al máximo, y se nota.

Lo pasé, pero me costó. Y me encantó que me costara, porque los veteranos llevábamos tiempo pidiendo algo que nos obligara a pensar. Eso sí, si llegas con un personaje flojo, prepárate para sufrir.

Los nuevos jefes son lo mejor de la expansión. Los combates son largos, tensos y obligan a coordinarte con tus peones. Escalar por el cuerpo de una bestia gigante para buscar su punto débil sigue siendo la seña de identidad de la saga, y aquí tiene más sentido porque no te sobra margen. Ese primer dragón es una pasada, un combate que recordarás.

Además de variantes heladas de enemigos conocidos, hay criaturas completamente nuevas con esqueletos propios, como los guerreros beorcanos o el gigante de Norgan, y regresa el Ojo Maligno. A medida que avanzas, el catálogo se vuelve más siniestro, justo como pide el título.

El otro gran cambio es el sistema de seis habilidades de arma, frente a las cuatro del juego base. Llegó con una actualización gratuita, pero es el cimiento sobre el que se construye la expansión. Cada vocación recibe además habilidades nuevas, y eso permite montar combinaciones que antes eran imposibles. No hay vocaciones nuevas, y eso sí lo echo en falta.

Luego está el ciclo de expediciones de reliquias. Recoges reliquias de los enemigos de Norgan, las llevas a tasar y obtienes armas y armaduras con parámetros aleatorios. Pueden mejorar estadísticas, dar habilidades nuevas o potenciar otras que ya tenías. Es un bucle que recuerda al del Dark Arisen original, pero extendido por toda una región en lugar de una sola mazmorra. Puedes llevar ese equipo al resto del mundo, pero las reliquias solo se consiguen en el norte.

Los doce Ritos Perdidos completan la oferta. Son mazmorras repartidas por el mapa del juego base, con equipo de Arisen anteriores, que se abren hacia el nivel 20. Cada una está pensada para durar entre 30 y 60 minutos, ideal para partidas cortas.

Por último, hay detalles que se agradecen. Una cadena de misiones secundarias permite cambiar el aspecto de las armaduras de Norgan conservando sus estadísticas, y el creador de personajes suma peinados y tatuajes nuevos.

Qué tal funciona técnicamente Dragon’s Dogma 2 Dark Arisen en PS5

Qué tal funciona técnicamente Dragon's Dogma 2 Dark Arisen en PS5
Fuente: Capcom.

Lo he jugado en PlayStation 5 y el rendimiento ha sido totalmente fluido. Ni tirones ni caídas que rompan la inmersión, algo que no se podía dar por hecho en este juego. Se nota que Capcom trabajó el rendimiento antes de lanzar la expansión.

Esa mejora llegó con la actualización gratuita 3.2, que ajustó el modo rendimiento para apuntar a los 60 FPS en PS5 y optimizó el motor, con especial atención a las ciudades concurridas, que eran el punto más flojo del juego base. Si en su día evitaste Vernworth por lo que le hacía a tu consola, ahora es otra historia.

En lo visual, Norgan luce paisajes nevados, castillos congelados y un ambiente muy distinto al del mapa base. Además, la región está planteada con más verticalidad, y eso hace que parezca más densa y variada de lo que sugiere su tamaño.

Sobre novedades gráficas, no he encontrado ninguna mejora anunciada que sea exclusiva del DLC. Lo que sí hay son las mejoras técnicas del parche gratuito, que benefician a todo el juego. Entre ellas está el uso del escalador PSSR en PS5 Pro. Así que la expansión no estrena tecnología gráfica, pero llega a un juego que por fin funciona como debía.

¿Vale la pena jugar a Dragon’s Dogma 2: Dark Arisen?

¿Vale la pena jugar a Dragon's Dogma 2: Dark Arisen?
Fuente: Capcom.

Si disfrutaste del juego base, es una expansión importante, de las que justifican volver. Aporta una región nueva, una historia con sustancia, jefes memorables y un sistema de progresión con mucho que perseguir. Es contenido pensado para quien ya domina el juego, y se nota.

Si lo dejaste por fricciones, Capcom ha limado justo lo que más escocía, con más ranuras de guardado, mejor rendimiento, viaje más cómodo y seis habilidades. Merece una segunda oportunidad. Si nunca lo has jugado, el paquete con el juego base es la puerta de entrada, pero ten claro que este RPG no te coge de la mano.

Opinión final y nota del Análisis de Dragon’s Dogma 2: Dark Arisen

Este análisis de Dragon’s Dogma 2: Dark Arisen me deja con la sensación de haber vuelto a un juego que quiero. Norgan tiene atmósfera, los jefes son de los que se recuerdan, y las seis habilidades y las reliquias hacen que el combate y la progresión se sientan más ricos.

Le resto puntos por una dificultad inicial que puede echar para atrás a quien llegue sin preparación, por la ausencia de vocaciones nuevas y porque los Ritos Perdidos reutilizan el mapa que ya conocemos. Aun así, es un DLC hecho para los que amamos este juego. Un motivo excelente para volver a jugar con tu Arisen.

Hemos jugado a Dragon’s Dogma 2: Dark Arisen gracias a una clave proporcionada por PLAION ES.

9Imprescindible
Análisis

Dragon's Dogma 2: Dark Arisen (DLC)

"Dragon's Dogma 2 Dark Arisen no te pide permiso para ser difícil, y por eso te acabas quedando."

PC (Steam)PS5Xbox Series X|S y Switch 2

Duración: 15-20 horas en Norgan y más de 25 contando los Ritos Perdidos

Pros

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Norgan es una región helada con personalidad propia y una atmósfera que se nota distinta desde el primer minuto.

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Los jefes y enemigos nuevos exigen de verdad, incluso con un personaje poderoso.

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Las seis habilidades de arma dan al combate una libertad que el juego base no tenía.

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Las reliquias y los doce Ritos Perdidos te dan motivos de sobra para seguir explorando.

Contras

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La dificultad inicial puede ser un muro si llegas sin preparación.

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No hay vocaciones nuevas, solo habilidades nuevas para las ya existentes.

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Los Ritos Perdidos se desarrollan en el mapa que ya conocías.

Kaym

Soy Kaym, director y fundador de EvelonGames. Gamer de pura cepa. Me encanta expresar mis ideas, sea por escrito, dibujando o tocando el piano. También me encontrarás en mi canal de YouTube.

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