Hay algo fascinante en ver cómo un juego pequeño, hecho con cariño y sin grandes presupuestos, le da una lección a la industria. Eso es exactamente lo que ha pasado con Dressmaker, un simulador de costura que en apenas unas horas ha conseguido algo que muchos lanzamientos AAA sueñan: colarse en la lista de los más vendidos de Steam. Si te interesa saber quién está detrás, cómo lo han conseguido y por qué todo el mundo habla de él, sigue leyendo. Te cuento todo lo que sé.
Qué es Dressmaker y por qué todo el mundo habla de él

Dressmaker es un juego de simulación que te pone al frente de una pequeña boutique de costura. Suena sencillo, pero el nivel de detalle es brutal. Tú eliges la tela, diseñas el patrón, cortas, coses a máquina y decoras con botones, lazos y todo tipo de accesorios. Hay más de 450 telas, 150 piezas de vestido y 350 accesorios para que no te quedes sin ideas. La gracia es que puedes cumplir los encargos de los vecinos del pueblo tal cual te los piden, o sabotearlos para crear looks caóticos y divertidos. Es esa mezcla de cozy game relajante con un toque de maldad lo que ha enganchado a miles de personas.
Quién está detrás de Dressmaker
Detrás del juego está Cozy Lives, un equipo pequeño de Ciudad del Cabo, Sudáfrica. El proyecto nació de Jonathan Hau-Yoon y Sabrina Becker, una experta en costura que creció cosiendo con su madre y que vio en el juego una forma de seguir explorando su pasión de manera accesible. Sabrina sigue involucrada como diseñadora y experta en costura del proyecto.
Las ventas y el recibimiento en Steam
Los números son de récord. En menos de 24 horas, Dressmaker ya había recuperado todo su presupuesto de desarrollo. Al día siguiente de su lanzamiento, se colocó en el puesto 9 de los más vendidos de Steam, superando a grandes lanzamientos. Actualmente tiene un 96% de reseñas positivas con más de 2.000 análisis de usuarios, y alcanzó un pico de 13.326 jugadores simultáneos. Antes de salir ya tenía más de 400.000 listas de deseados.
Qué planes tiene el estudio para Dressmaker

El equipo no se ha dormido en los laureles. En su nota post-lanzamiento han confirmado que están trabajando en un modo desafío online para comparar diseños con otros jugadores, soporte para mandos (especialmente para Steam Deck), telas transparentes y versiones para móviles y Nintendo Switch. Vamos, que Dressmaker no ha hecho más que empezar.
Dressmaker es ese recordatorio de que no hace falta un presupuesto millonario ni una campaña de marketing agresiva para conectar con la gente. A veces basta con hacer algo con autenticidad, con respeto por el tema que tratas y con un equipo que disfruta lo que hace. Y si encima puedes sabotear el vestido de boda de un vecino… mejor que mejor.
¿Te animarías a probar Dressmaker o crees que coser no es lo tuyo? Yo estoy tentado, no es broma.
