Vamos a ver, que esto hay que celebrarlo. Pragmata tendrá secuela con bastantes papeletas, y lo digo porque cuando un directivo de Capcom USA suelta en una conferencia que tienen «otra IP» para seguir explotando, eso no es casualidad ni se le escapa a nadie. Eso es marcar territorio.
Y mira que el juego venía con la cruz pintada en la espalda. Anunciado en 2020, retrasado a 2022, luego a 2023, después a 2026… seis años de desarrollo infernal que parecían condenarlo al cajón de las promesas rotas de Capcom. Yo mismo llegué a pensar que iba a salir tocado, a medio gas, como suele pasar con los proyectos que se eternizan.
DESTACADO: Mejores juegos indie españoles: 10 joyas sensacionales que no te puedes perder
Pues no. Un millón de copias en dos días. Dos. Y encima con buenas críticas, hablando de un juego raro, experimental, con un astronauta y una cría haciendo de dúo protagonista. Eso en 2026, con el mercado saturado de shooters clónicos y mundos abiertos vacíos, me parece casi un milagro.
Lo que más me gusta de todo esto es lo que significa para Capcom. La compañía ya tiene su arsenal de Resident Evil, Monster Hunter, Devil May Cry, Street Fighter… y aún así apuesta por algo nuevo. Y le sale bien. Eso es salud creativa pura, y ojalá cunda el ejemplo entre las japonesas que llevan años reciclando.
Si la secuela llega, espero que no tarden otros seis años, por favor.
¿Tú comprarías una segunda parte de Pragmata sabiendo cómo es el primero, o crees que el concepto se agota en una sola entrega?