Análisis de LumenTale: Memories of Trey – el juego que se traiciona a sí mismo

Análisis de LumenTale: Memories of Trey: el juego que casi lo consigue todo. Combate estratégico, mundo con alma... y una historia que llega tarde.
Análisis de LumenTale: Memories of Trey – el juego que se traiciona a sí mismo
Sin comentarios
Google Síguenos en Google

Estoy en mitad de un combate que debería ser rutinario. Lanzo el Holoken —ese yo-yo de ciencia ficción que hace las veces de Pokéball— contra un Animon salvaje que me bloquea el paso. La esfera sale disparada, rebota en el cristal de un edificio futurista y atrapa a la criatura con un destello de luz violeta. Hay algo en ese gesto, en el peso físico de ese lanzamiento, que resulta absurdamente satisfactorio. Podría hacerlo cien veces más.

Ese momento resume bien lo que es este análisis de LumenTale: Memories of Trey: un juego lleno de instantes brillantes envueltos en una estructura que, a veces, no está a la altura de sus propias ambiciones. Beehive Studios, el estudio italiano detrás del proyecto, ha construido algo genuinamente especial en lo visual y en lo jugable. El problema es que la narrativa tropieza con sus propios pies, y algunos sistemas de diseño chocan entre sí como engranajes mal encajados.

A lo largo de este análisis descubrirás por qué el sistema de combate de LumenTale supera con creces a su obvia inspiración, cómo su mundo desborda personalidad por cada píxel, y por qué, pese a todo eso, la historia consigue que te desconectes durante horas enteras. Empecemos.

Puedes encontrar todos nuestros análisis pulsando aquí.

Cómo es la historia de LumenTale y si realmente engancha

Cómo es la historia de LumenTale

Trey es un cyborg amnésico con un brazo robótico que despierta en el continente de Talea sin saber quién es. La premisa suena a ciencia ficción con gancho: un mundo donde humanos y criaturas mágicas —los Animon— conviven en relativa armonía, y los llamados Lumen los entrenan para competir y proteger sus ciudades.

El armazón narrativo es el de siempre: derrota a los Capitanes de cada ciudad y hazte con el título de mejor Lumen del continente. Funciona porque el género lo ha demostrado mil veces. El problema no es ese andamiaje, sino lo que LumenTale intenta construir encima.

El subtítulo Memories of Trey promete algo más. Un misterio sobre identidad, sobre el pasado de este cyborg peculiar, sobre por qué su acompañante tiene poderes que nadie sabe explicar. El juego te lo planta delante desde la primera hora como una zanahoria. Y luego se olvida de que la zanahoria existe durante las siguientes veinte.

«Sería como si en Pokémon el Equipo Rocket no apareciera hasta que ya tienes las ocho medallas. Las apuestas narrativas llegan cuando ya casi has terminado el juego.»Reflexión durante el análisis de LumenTale: Memories of Trey

Trey tiene flashbacks constantes a su vida anterior. Son fragmentos breves, descontextualizados, que irrumpen en mitad de los mini-arcos de cada ciudad. Cada ciudad tiene su propia historia contenida, algunas con momentos genuinamente encantadores. Pero esos flashbacks flotan sin ancla durante horas, como mensajes en una botella sin destinatario.

La payoff llega. Y cuando llega, en el último quinto del juego, es sólida. El universo gana complejidad, los personajes cobran peso, y entiendes que Beehive tenía algo real entre manos. El error es estructural: haber esperado tanto para mostrar las cartas. Distribuir esas revelaciones a lo largo de la aventura habría dado una razón emocional para seguir jugando que ahora solo aparece cuando ya estás a punto de terminar.

Los personajes secundarios que pueblan cada ciudad son lo más sólido del apartado narrativo. Desde los habitantes de Paradine —un archipiélago en una laguna tóxica donde todos viajan en barca— hasta los ciudadanos de Voltar que circulan en gigantescas bolas de hámster por las fachadas de los edificios. Hay vida en ese mundo, hay carácter. La historia principal simplemente tarda demasiado en conectarse con esa energía.

Cómo es la jugabilidad en LumenTale y si es divertida o repetitiva

Cómo es la jugabilidad en LumenTale y si es divertida o repetitiva

El combate es donde LumenTale deja de ser un clon de Pokémon y empieza a ser su propia cosa. La diferencia fundamental: puedes llevar hasta cuatro Animon al campo simultáneamente, y los enemigos también aparecen en grupo. Esto cambia todo.

El sistema de SP compartido es el corazón del diseño. Tu equipo entero comparte una única barra de SP que se recarga completamente al inicio de cada turno. Los ataques más potentes consumen más SP. Si tu primer Animon gasta la mitad en un movimiento devastador, el resto del equipo tiene que arreglárselas con lo que queda. Esa tensión —¿arraso a todo el equipo rival ahora y dejo sin recursos al resto o voy medido?— genera decisiones reales en cada turno.

Hay además un medidor de TP que se llena explotando las debilidades de los enemigos o encadenando golpes críticos. Cuando se llena, tu Animon activo obtiene un turno extra sin coste de SP. Los equipos pequeños llenan ese medidor más rápido, compensando su menor número con más turnos gratuitos. Los equipos grandes tienen más músculo bruto pero el medidor tarda más. Es el tipo de sistema de riesgo y recompensa que hace que cada decisión de equipo sea significativa.

Los 13 tipos de Animon —desde Fire y Water hasta los más inusuales como Data, Ancient o Virus— no son siempre intuitivos en sus relaciones de efectividad. Pero el juego te hace un favor: si ya has usado un movimiento contra ese tipo de Animon antes, el interfaz te indica si será efectivo o no. Aprendes sin necesidad de memorizar tablas.

El Holoken, esa herramienta central de exploración, es puro placer táctil cuando lo usas para cazar Animon salvajes: apuntas, lanzas, y hay un peso físico en ese gesto que la mecánica de las Pokéballs nunca tuvo. El problema aparece cuando el Holoken se carga con los tipos de tus Animon para resolver puzzles ambientales.

La idea en sí no es mala. Cargas el Holoken con el elemento Geo para romper rocas, con Fuego para quemar arbustos, con Agua para crear burbujas que te permiten flotar. El problema es que el tipo activo depende de qué Animon llevas en el equipo. Si no tienes el Animon correcto, toca abrir el menú de pausa, ir a Anispace, buscar la criatura apropiada, cambiarla al equipo, cerrar el menú y proceder. Cada. Vez. Es la versión moderna de los HM de Pokémon, con el mismo sabor a freno de mano que aquellos tenían.

Por suerte, el nivel de grinding está manejado con mucho respeto. Puedes derrotar instantáneamente a Animon salvajes débiles en el mundo, hay piedras de experiencia que se pueden canjear, y hay un dispositivo que almacena experiencia extra durante los combates para luego asignarla directamente a los miembros de reserva. LumenTale entiende que el tiempo del jugador tiene valor, algo que sus inspiraciones no siempre han tenido claro.

Qué tal funciona técnicamente LumenTale en PC

Qué tal funciona técnicamente LumenTale en PC

La mezcla de sprites 2D y entornos 3D es el gran logro visual del juego. Los escenarios tienen densidad y detalle —ciudades que se sienten habitadas, no pintadas— y la paleta de colores nunca resulta agresiva. Corre de manera fluida en configuraciones medias, sin stuttering notable ni tiempos de carga que interrumpan el ritmo.

Las animaciones de los Animon en combate no son la gran sorpresa del apartado gráfico —son funcionales, no espectaculares— pero hacen bien su trabajo de transmitir energía a los enfrentamientos. Algunos de los Animon de tramo final, en particular, tienen diseños que demuestran que el equipo artístico fue a más conforme avanzaba el desarrollo.

La banda sonora merece mención aparte. Es variada, conoce el pulso de cada situación, y hay temas que te quedan pegados días después. La ciudad de Voltar, con su ambiente hipertecnológico, tiene un tema electrónico que se siente en cada esquina. Paradine tiene algo casi mediterráneo, melancólico. El sonido construye identidad donde el texto no siempre llega.

En el lado negativo, la única misión principal que obliga a usar el sistema de crafteo —basado en cocina italiana, guiño a los orígenes del estudio— carece completamente de guía sobre dónde encontrar los ingredientes. Es fácil quedar atascado durante horas buscando materiales sin ninguna pista. En un juego que en todo lo demás respeta el tiempo del jugador, esta decisión de diseño desentona con fuerza.

Vale la pena LumenTale si te gustó Pokémon o Cassette Beasts

Vale la pena LumenTale si te gustó Pokémon o Cassette Beasts

La comparación con Pokémon es inevitable y LumenTale ni la esquiva ni la teme. Comparte la estructura de derrotar Capitanes de ciudad, la captura de criaturas, el equipo de hasta seis. Pero el combate por equipos con SP compartido lo aleja hacia un territorio propio más cercano a los RPGs tácticos que al juego de Nintendo.

Si disfrutaste de Cassette Beasts o Coromon —creature-collectors que apostaron por mecánicas de combate más elaboradas— LumenTale te va a enganchar desde el primer combate serio. La curva de dificultad es más pronunciada y las decisiones estratégicas son reales.

Si lo que buscas es una narrativa absorbente desde el minuto uno, aquí vas a tener que armarte de paciencia durante buena parte de la aventura. El juego te recompensa si aguantas hasta el final, pero no debería ser un acto de fe de veinte horas.

Para el fan del creature-collecting que lleva tiempo buscando algo con más profundidad táctica y un mundo con personalidad visual propia, LumenTale: Memories of Trey es probablemente el mejor argumento del género independiente en este momento. Con sus grietas y todo.

Opinión final y nota del análisis de LumenTale

Hay un juego extraordinario atrapado dentro de LumenTale: Memories of Trey, y se asoma en cada combate bien ejecutado, en cada ciudad que descubres, en cada Animon que añades al equipo. Beehive Studios ha puesto corazón y oficio en cantidad generosa. Lo que falta es la valentía narrativa de mostrar ese corazón desde el principio.

El sistema de combate es de los más interesantes del género. El mundo tiene identidad propia y la banda sonora no se la piensa. Pero la historia se guarda sus mejores cartas demasiado tiempo, los Holoken Powers son un sistema de progresión en busca de pulido, y ese único momento de crafting obligatorio sin guía es un tropiezo innecesario.

Si eres fan de coleccionar criaturas y estás dispuesto a invertir tiempo en un mundo que tarda en abrirse del todo, este análisis de LumenTale: Memories of Trey concluye que vale cada hora. Condicional, pero rotundamente.

7Notable
Análisis

LumenTale: Memories of Trey

"Cuando LumenTale confía en sí mismo, brilla. El problema es que tarda demasiado en empezar a confiar."

PC (Analizado)Nintendo SwitchPS5Xbox Series X|S

Duración: 7 horas.

Pros

Combate por equipos con SP compartido: estrategia real, no apretar A.

Mezcla 2D/3D visualmente preciosa y ciudades con identidad propia.

Banda sonora memorable que sabe cuándo callar y cuándo golpear.

Mecánicas anti-grinding que respetan el tiempo del jugador.

Contras

Trama mal ritmada: el misterio central no despega hasta el tramo final.

Los poderes Holoken funcionan como los HM de Pokémon, menú constante.

El crafteo obligatorio carece de guía, puede bloquear el progreso horas.

Kaym

Soy Kaym, director y fundador de EvelonGames. Gamer de pura cepa. Me encanta expresar mis ideas, sea por escrito, dibujando o tocando el piano. También me encontrarás en mi canal de YouTube.

Todos los artículos

No dudes en compartir nuestro contenido. ¡Nos ayuda un montón!

Deja un comentario