¿Vale la pena jugar a Subnautica 2 en acceso anticipado?

¿Vale la pena jugar a Subnautica 2 en acceso anticipado? Tras 7 horas, mi opinión es clara.
¿Vale la pena jugar a Subnautica 2 en acceso anticipado?

¿Vale la pena jugar a Subnautica 2 en acceso anticipado? Después de siete horas dentro, mi respuesta es sí, pero con un asterisco enorme al lado. Porque lo que me encontré no es exactamente lo que esperaba, y creo que hay cosas que tienes que saber antes de decidir si entras ahora o esperas a la versión final.

Arrancas como un colonista espacial que se estrella, que es «resucitado» en un cuerpo impreso en 3D por una IA corporativa llamada Noa, y cuyo objetivo es descubrir qué pasó con todos los colonos anteriores. La premisa tira hacia el horror existencial, hacia algo parecido a lo que transmitía SOMA, y eso me interesa muchísimo más que el típico «sobrevive y construye una casa». El problema es que en estas primeras horas el juego todavía no ha demostrado que sea algo distinto al original. Solo que lo mismo, pero mejor hecho.

Qué es Subnautica 2 y de dónde viene

Qué es Subnautica 2 y de dónde viene
Subnautica 2 (vía EvelonGames).

Para quien no lo sepa o lo tenga medio olvidado. El primer Subnautica llegó en acceso anticipado en 2014 y se convirtió en una referencia del género de supervivencia precisamente porque hacía algo que casi nadie hacía. En lugar de bosques, zombies o noches peligrosas, te metía en el océano de un planeta alienígena con una premisa brutal: el aire es tu recurso más preciado y el fondo marino es tuyo si te atreves a bajar.

Subnautica 2 llega ahora a early access con esa misma filosofía intacta. Eres un colonista espacial que se estrella, que es «resucitado» en un cuerpo impreso en 3D por una IA corporativa llamada Noa, y cuyo objetivo es descubrir qué pasó con todos los colonos anteriores. La premisa tira hacia el horror existencial, hacia algo parecido a lo que transmitía SOMA, y eso me interesa muchísimo más que el típico «sobrevive y construye una casa».

El problema, y aquí está el meollo, es que el juego todavía no ha demostrado que sea algo distinto al original. Solo que lo mismo, pero mejor hecho.

El bucle de oxígeno que hace grande a esta saga

Lo que distingue a Subnautica de cualquier otro survival sigue funcionando en la segunda entrega, y lo hace de maravilla. Empiezas con 45 segundos de aire. Cuarenta y cinco. Eso es lo que tienes para bajar, recoger algo útil y volver a la superficie sin ahogarte como un idiota. Y la primera vez que lo intentas con ambición, te ahogas como un idiota. Despiertas en un cuerpo nuevo, sin inventario, y vuelves a intentarlo.

Ese ritmo de inmersión y subida, ese bucle de riesgo y recompensa, es adictivo de una forma que pocos juegos logran. Lo comparo con lo que Bungie decía del diseño de Halo: treinta segundos de diversión que se repiten sin que te canses. Aquí es igual pero con agua y sin armas.

Las corrientes marinas fijas son una de las novedades más interesantes. Son como montañas rusas submarinas que te pueden llevar a recursos más profundos, a cuevas inaccesibles de otra forma, o directamente a tu muerte. Y la gracia es que nunca sabes cuál de las tres hasta que te lanzas. Esa incertidumbre es oro puro en diseño de juegos.

Los biomods son otra incorporación que me ha gustado más de lo que esperaba. Son mejoras biológicas que equipas en estaciones médicas y que alteran cómo funciona tu cuerpo bajo el agua. El que más he usado reduce el consumo de oxígeno cuando estás quieto, lo que te permite explorar restos de bases destruidas con mucha más calma. Es un cambio pequeño en papel, pero cambia completamente cómo juegas esas secuencias de exploración.

Qué tiene de nuevo Subnautica 2 respecto al primero

Qué tiene de nuevo Subnautica 2 respecto al primero
Subnautica 2 (vía Steam).

Aquí es donde el juego se complica, porque las novedades existen pero no siempre se sienten como grandes saltos.

La construcción de bases es más flexible. Sigues colocando plantillas holográficas, pero ahora puedes estirar y remodelar ventanas, módulos y piscinas de acceso con un pincel contextual. Es cómodo, se agradece, pero no es revolucionario.

El Tadpole, el primer vehículo que puedes construir, sí me ha conquistado. Tiene puntos de anclaje para añadir turbinas, almacenamiento, mejoras varias. Es modular como uno de esos juguetes de construcción con una edición base que parece inocente y acaba siendo una trampa para el bolsillo. Echo de menos la Seamoth del primer juego, pero el Tadpole tiene su propio carácter y estoy genuinamente curioso por ver en qué se convierte con más horas de juego.

El agua visualmente es una barbaridad. Unreal Engine 5 hace lo que tiene que hacer y el resultado es espectacular: los fondos poco profundos tienen esa luz filtrada y ese caos de peces de neón que da sensación de vida constante, mientras que cuando te acercas al borde del arrecife inicial el agua se vuelve púrpura y densa, casi opaca. Lo suficiente para esconder algo grande. Siempre lo suficiente para esconder algo grande.

Las criaturas también se sienten más autónomas. Hay un pez loro gruñón que se dedica a dar cabezazos a los cangrejos gigantes que se juntan cerca de los pozos de azufre. No tiene ninguna función jugable directa. Está ahí porque el mundo respira. Y eso importa.

Por qué el acceso anticipado de Subnautica 2 se parece demasiado al original

Y aquí viene lo que me genera dudas reales.

El bioma inicial de Subnautica 2 es, en esencia, el arrecife de coral del primer juego con mejor tecnología encima. Si me pones un screenshot de cada juego sin decirme cuál es cuál, hay momentos en que no distingo. Eso, en una secuela, es un problema.

Mi teoría es que el equipo pegó un volantazo tras las críticas a Below Zero. Esa entrega de 2019 dividió a la comunidad: protagonista con voz, historia más lineal, mundo más pequeño. Mucha gente lo odió. Y me parece que la respuesta de los desarrolladores ha sido volver exactamente a lo que funcionó en el primero, quizás demasiado fielmente.

Lo entiendo. Lo entiendo completamente. Cuando algo funciona y su secuela falla por alejarse demasiado, la tentación de abrazar los éxitos del pasado es enorme. Pero jugar sobre seguro tiene su propio riesgo: el de hacer que la gente sienta que está pagando por algo que ya tiene.

Los biomas más profundos, los que prometen catacumbas con entidades virales y aguas que parecen sopa de semana pasada, todavía no los he explorado en profundidad. Ahí puede estar la diferenciación real. Pero en el estado actual del early access, la primera impresión es de remake muy competente más que de secuela ambiciosa.

La historia y el lore son lo que más me interesa de Subnautica 2

La historia y el lore son lo que más me interesa de Subnautica 2
Subnautica 2 (vía Steam).

Si hay algo que me tiene genuinamente enganchado más allá del bucle de supervivencia, es la narrativa de fondo.

Noa, la IA que te controla, tiene algo inquietante desde el primer minuto. Es amable, servicial, corporativa. Y al mismo tiempo te «recuerda» constantemente tus vínculos emocionales con los colonos desaparecidos, insistiendo en que sientas un lazo personal con gente que no recuerdas haber conocido. Hay algo en eso que se siente manipulador de una forma muy deliberada. El juego sabe lo que está haciendo.

Los registros de audio entre colonos construyen un debate ideológico real: humanismo defensor de lo humano frente a una especie de misticismo post-antropocéntrico. Hay un audiolog de una mujer que reflexiona sobre la solidaridad entre especies basándose en su experiencia cultivando esponjas que producen antibióticos. Es el tipo de detalle de worldbuilding que hace que un juego de supervivencia se sienta como algo más.

Y luego está el organismo gigante en el horizonte, esa estructura arbórea hacia la que los colonos sienten una atracción magnética y que vinculan a una especie de apocalipsis redentor. No sé a dónde va eso todavía. Pero quiero saberlo.

El hecho de que todo esto funcione y esté tan bien construido después del año de infierno legal que han vivido los desarrolladores, con Krafton intentando arrebatarles el control de la compañía, es casi más impresionante que el juego en sí. Que hayan sacado un early access técnicamente sólido, sin bugs llamativos y con una distribución de recursos y recetas bien calibrada, en ese contexto, merece reconocimiento.

¿Vale la pena jugar a Subnautica 2 en acceso anticipado?

¿Vale la pena jugar a Subnautica 2 en acceso anticipado?
Subnautica 2 (vía Steam).

Es un buen juego. Ahora mismo, en este estado, es un buen juego con una base excelente y un techo que todavía no se ha visto.

El bucle de oxígeno sigue siendo de los mejores diseños de supervivencia que existen. La narrativa promete más de lo que ha entregado todavía. Las mejoras de calidad de vida son reales y se agradecen. Y hay algo en la personalidad del Tadpole, en los biomods, en las corrientes marinas, que hace que las mecánicas centrales se sientan más ricas que en el primero.

Pero necesito ver más. Necesito que los biomas profundos justifiquen la etiqueta de secuela. Necesito que la historia de Noa llegue a algún sitio oscuro y arriesgado. Necesito que el juego me demuestre que no es simplemente Subnautica 1 con mejor motor gráfico.

Hay una almeja gigante ahí fuera que guarda mucho litio. Y yo tengo pendiente equipar mi Tadpole con lo que haga falta para ir a visitarla. Eso, al final, es lo que importa: que tengo ganas de volver.

¿Crees que Subnautica 2 va a conseguir diferenciarse de verdad del original durante el early access, o acabará siendo recordado como el juego que hizo exactamente lo mismo pero más bonito?

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