Llevaba un rato peleando contra el mismo mini-boss. Le había ganado el pulso, había abierto el camino hacia el jefe de zona y por fin sentía que dominaba el ritmo del combate. Entonces llegó una actualización a mitad de partida y todo ese progreso se rompió en pedazos. El juego me dejó tirado ante una puerta que ya debería estar abierta. No había vuelta atrás, no había parche de emergencia. Tocaba empezar de cero.
Eso es exactamente lo que vas a encontrar en este análisis de Mortal Shell 2, un juego que me ha dado más horas buenas que malas, pero que también me ha hecho maldecir como pocos títulos en los últimos años. Mi tesis es sencilla, tan sencilla como incómoda, bajo todos esos bugs hay un souls-like con muchísimo carácter, pero llega a nuestras manos sin pulir del todo.
Aquí te cuento cómo es su historia, cómo se siente su combate arma en mano, qué tal rinde en PC y, sobre todo, si merece la pena que le metas horas ahora mismo o si es mejor esperar a que Cold Symmetry le dé un par de vueltas más.
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Historia de Mortal Shell 2

Controlas a Harbinger, un ser condenado a recuperar unos óvulos robados en el Undermether. Dicho así suena a excusa argumental de manual, y en parte lo es, pero Cold Symmetry sabe vestir esa premisa con una ambientación que hace todo el trabajo pesado.
El mundo de Mortal Shell 2 está en ruinas y eso se nota en cada piedra. Templos de dioses falsos, bosques prohibidos, tumbas heladas y ciudadelas talladas en hueso. No hay diálogos largos ni cinemáticas que te expliquen nada masticado. La narrativa se cuenta a través de los cadáveres que encuentras, de los guerreros que puedes poseer y de los recuerdos rotos que vas reconstruyendo poco a poco.
Ese formato ya funcionaba en el primer Mortal Shell y aquí se mantiene fiel a sí mismo. El ritmo narrativo es pausado, casi contemplativo, y encaja con la sensación de estar explorando las sobras de una civilización que se comió a sí misma. No esperes un arco de personajes al uso, porque aquí el protagonista real es el escenario.
Los guerreros que vas poseyendo funcionan también como fragmentos de historia. Cada uno arrastra su propia caída, su propia derrota, y descubrir por qué acabaron ahí es parte del aliciente para seguir explorando. Es un tipo de narrativa ambiental que exige implicación del jugador, no todo llega servido en bandeja.
Sin entrar en spoilers, hay un par de momentos hacia la mitad de la aventura donde el juego se atreve a subir el tono y dejar claro qué está en juego de verdad. Son destellos breves, pero se sienten. El problema es que, igual que en mi caso con el bug del mini-boss, esos momentos memorables pueden verse arruinados si la partida se rompe justo antes de llegar a ellos.
En conjunto, la historia de Mortal Shell 2 no busca sorprenderte con giros, busca que te preguntes qué pasó aquí. Y en ese objetivo, cumple con nota.
Jugabilidad en Mortal Shell 2

Aquí está lo mejor del juego, sin discusión. El combate es más rápido y más agresivo que en la primera entrega, y ya no hay barra de resistencia que te frene a mitad de combo. Eso cambia por completo cómo se siente cada enfrentamiento contra los enemigos más duros.
Al principio cuesta. Los primeros compases te van a golpear más de lo que te gustaría, porque el juego no perdona errores de lectura. Pero en cuanto empiezas a soltarte, a entender los tiempos de esquiva y a aprovechar las ejecuciones mejoradas, todo encaja. Esa sensación de fantasía de poder oscura y caótica que prometen es real, la notas en las manos.
Las armas son el gran punto fuerte. Yo me he pasado buena parte del juego con la Gran Hacha, contundente y satisfactoria golpe a golpe, pero la Guadaña Mecánica me ha sorprendido para bien en tramos donde necesitaba más movilidad. Hay variedad real de estilos, no solo skins con distintas animaciones.
Los arquetipos de guerrero, en cambio, se quedan a medias. Los probé todos y ninguno está mal, pero tampoco hay ese «shell» que te haga decir que no puedes vivir sin él. Cumplen, aportan variantes de juego válidas, pero se echa en falta algo que te enganche de forma irracional como pasa con las mejores builds de otros souls-like.
La progresión recompensa la curiosidad. Cada mazmorra de las más de 80 que hay repartidas por el mapa esconde algo, ya sea un guerrero nuevo, una mejora, un arma rara o un fragmento de historia. Es el tipo de diseño que te empuja a desviarte del camino principal una y otra vez, y casi nunca sales de vacío.
Ahora bien, esa misma agresividad del combate es la que deja al descubierto los fallos técnicos que te cuento en el siguiente apartado. Cuando la jugabilidad va fina, va realmente fina. Cuando falla, lo hace en el peor momento posible.
Qué tal funciona técnicamente Mortal Shell 2 en PC

Visualmente, Mortal Shell 2 está muy pulido. La dirección artística es de las mejores que he visto este año en un juego de este tamaño, con una iluminación que hace mucho trabajo para vender esa sensación de mundo agonizante. La fluidez general del movimiento y las animaciones de combate también rozan un nivel muy alto.
El problema llega con los bugs, y aquí no puedo ser generoso. Durante mi partida de review me quedé literalmente pegado a paredes en varias ocasiones, algo que en un juego de acción rápida corta el ritmo de golpe. La cámara, en combates cerrados o contra enemigos grandes, en ocasiones se vuelve un obstáculo más que una ayuda, y te deja sin ver bien lo que te está golpeando.
El caso más grave fue el que abre este análisis. Una actualización a mitad de partida me impidió avanzar después de derrotar a un mini-boss necesario para acceder a un jefe de zona, y no quedó otra que reiniciar la partida entera. Llevo más de cinco años analizando videojuegos y son pocas las veces que un bug me ha hecho tirar todo el progreso a la basura.
También hay un fallo puntual bastante molesto durante las ejecuciones. Al rematar a un enemigo cerca de un muro, en ciertas ocasiones el rival atraviesa la geometría del escenario y aun así logra golpearte, sin que puedas hacer nada por evitarlo. Es el tipo de detalle que, repetido varias veces, frustra muchísimo.
En rendimiento puro no he notado caídas graves de fotogramas ni tiempos de carga desmesurados en PC. El problema de Mortal Shell 2 no está en la potencia que exige, está en la estabilidad de su código en esta versión de lanzamiento.
¿Vale la pena jugar a Mortal Shell 2?

Sí, con matices. Este análisis de Mortal Shell 2 nace de una experiencia genuinamente entretenida que un puñado de bugs importantes han lastrado más de la cuenta. El combate engancha, las armas son un gustazo y la exploración recompensa a quien se desvía del camino marcado.
Dicho esto, si eres de los que no soporta perder progreso por un fallo técnico, quizás te convenga esperar a los primeros parches. Si en cambio ya tienes callo con souls-likes en early access o versiones de lanzamiento imperfectas, aquí hay una base de combate que merece la pena descubrir.
Hemos jugado a Mortal Shell 2 gracias a una clave proporcionada por el equipo en su versión de PC.
Mortal Shell 2
"Mortal Shell 2 tiene alma de guerrero, pero todavía sangra por las costuras equivocadas."
Duración: 30-40 horas (hasta 60 si exploras cada rincón).
Pros
Las armas son una gozada, desde la Gran Hacha hasta la Guadaña Mecánica.
La exploración siempre tiene algo esperándote al final del camino.
Ambientación y puesta en escena de nivel altísimo.
Contras
Bugs que pueden obligarte a reiniciar la partida entera.
Cámara errática en combates cerrados, sobre todo contra enemigos grandes.
Los arquetipos de guerrero cumplen, pero ninguno engancha de verdad.