Imagina jugar a un juego de Tony Hawk, un juego de skate en el que te dedicas a hacer combos y a obtener muchos puntos a partir de trucos, y que en vez de llevar a un personaje humano, llevas a un tren. Pues eso conocerás en este análisis de Denshattack!, un juego de trenes que saltan, hacen kickflips y grindeos mientras van sobre raíles, saltan, vuelan, flotan y hacen de todo lo que te puedas imaginar.
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ToggleLa historia de Denshattack!: de repartidora de ramen a Denshattacker
El mundo está afectado por el cambio climático, y Japón decide crear unas cápsulas para aislar las distintas ciudades del país. Aquí es cuando aparecen los Denshattackers, formados por distintas bandas que controlan cada región del país y que se dedican al arte del Denshattack, que es, diciéndolo rápido y corriendo, hacer piruetas a lo loco con un tren.
En el juego llevamos a Emi, una repartidora de ramen que se convertirá en Denshattacker tras cruzarse en una de sus paradas con Fer, un fotógrafo que nos hablará del Denshattack y se unirá a nosotros durante toda la aventura. Nuestro propósito será recorrer todo el país hasta encontrar el VACTRAIN, el tren más rápido del mundo, y superarlo en velocidad.

Se podría pensar que la historia de Denshattack! es algo básica, pero la gracia de todo está en las historias que tiene cada una de las regiones que visitamos. Cada una de ellas está controlada por una facción, y cada facción y líder tiene su lore propio, el cual iremos descubriendo según cojamos ciertos coleccionables. Además, todos los personajes tienen una personalidad súper diferenciada, y según se van conociendo, puedes ir viendo cómo se complementan.
La jugabilidad de Denshattack!: locura, combos, flips y bosses a toda velocidad
Si tuviera que describir Denshattack! en una palabra, sería locura. Ojalá la posibilidad de ser Denshattacker fuera real, aunque, conociéndome, acabaría estrellado en la primera curva…
La de saltos, piruetas y trucos que haces durante el juego es una locura, cada región que recorres es más loca que la anterior, y cada mecánica que te introducen es más sorprendente que las que ya conoces. El juego sabe mantener ese estado de sorpresa durante los nueve capítulos sin ni siquiera inmutarse, y consigue mantener una diversión frenética que pocos juegos tienen.
Al principio del juego, Emi tendrá un humilde tren amarillo con el que defenderse, y mientras el viaje va avanzando, irá consiguiendo trenes nuevos, los cuales se pueden tunear con diferentes pegatinas y pintar con distintas variaciones de colores. Cada uno de los trenes tiene distintas ventajas, pero también desventajas, y según el nivel tendremos que elegir bien cuál es la mejor opción.

Cada región está repartida por niveles, y dentro de cada nivel obtendremos una medalla general (bronce, plata, oro) según los puntos y coleccionables que hayamos cogido y los objetivos opcionales que hayamos completado.
Durante el nivel podremos hacer trucos en el aire con el joystick derecho y según el movimiento que hagamos, ejecutaremos uno más sencillo o más complicado. La idea para conseguir la mayor cantidad de puntos será ir acumulando combos, pero siempre con cuidado de no estrellarnos, porque si eso sucede, perderemos todos aquellos que no hayamos sumado.
Por otra parte, tenemos los coleccionables, que servirán para conseguir pegatinas, trenes y partes de fanzine: una revista disponible en cada región que nos expandirá el lore de las bandas que la controlan.

Y por último tenemos los objetivos opcionales, como el no poder estrellarse en ningún momento, hacer una pirueta en específico o salir por un onsen, un nivel especial en el que los personajes desarrollan ideas para conocerlos mejor, entre muchísimas otras cosas.
Con todo eso, en el juego tendremos distintos tipos de niveles, como ir de punto A a punto B, ir por un nivel a nuestro antojo completando una serie de objetivos obligatorios antes de terminar, o participar en una carrera contra más de 30 trenes que quieren acabar con nosotros. Y no solo eso, sino que también tiene batallas contra bosses que son alucinantes y que se integran de una manera excelente en el juego.
Denshattack! es frenético en todo momento, y hay niveles en los que de verdad sientes la adrenalina de estar subido a un tren súper veloz. Pero todo esto también es gracias a una cosa: su arte.
Apartado artístico de Denshattack!: colores complementados perfectamente con el frenesí
Si Denshattack! es así, también es gracias al arte hecho por el equipo de Undercoders. Con un arte que recuerda un poco a lo mejor de Studio Trigger, Denshattack! es una explosión de colores que sientan genial en la biblioteca de juegos que puedas tener hoy en día. El diseño de personajes es increíble y súper variado, el mundo es colorido y caótico por todas partes, y la música que lo acompaña le sienta perfectamente al nivel de locura del juego. De hecho, días después de terminarlo, aún tengo la música de la selección de nivel pegada en la cabeza.

Opinión final y nota del análisis de Denshattack!
Undercoders presenta de una manera novedosa y sorprendente un videojuego que no se encuentra en ningún sitio. Denshattack! es frenético, loco, colorido y único por igual, y aunque tenga algún movimiento del tren al que le falte pulidez, nos encontramos ante un producto muy redondo y fresco donde la diversión está totalmente asegurada de principio a fin.
Denshattack!
"Por mucho que busques, va a ser difícil encontrar un juego igual a Denshattack!"
Duración: 9 horas
Pros
No hay un solo momento aburrido en las horas que dura el juego.
El diseño de personajes y de mundo es increíble.
Cada región introduce una mecánica nueva.
Las batallas contra bosses son divertidísimas y novedosas.
Contras
A veces tiene algún fallo que hacen que te estampes y pierdas los puntos acumulados.