Siempre me ha gustado el ajedrez. No he sido de buscar trucos, estrategias, analizar aperturas y todo esto que hacen los más aficionados, pero oye, está guay. En este análisis de Gambonanza veréis cómo unas fichas de ajedrez se pueden convertir en las protagonistas de un roguelike donde las partidas son largas y escalonadamente tensas, como una buena partida de ajedrez.
En Gambonanza no hay historia, simplemente hay que jugar intentando sobrevivir lo máximo posible durante 5 fases de 5 juegos cada una, cada cual más difícil que la anterior. Es adictivo y, sobre todo, divertido, pero… ¿es perfecta su jugabilidad?
La jugabilidad de Gambonanza: Adicción y tensión de principio a fin
En Gambonanza empezaremos nuestras partidas con tres fichas aleatorias de ajedrez. Aquí os tendréis que olvidar de lo que sabéis, salvo del movimiento de cada una de las fichas. Olvidaos de tener que matar al rey, porque aquí gana quien quede el último en pie, y creedme que las fichas enemigas son más listas de lo que parecen.

Antes de empezar cada ronda podremos colocar nuestras fichas a nuestra voluntad, siempre y cuando estén colocadas en las dos primeras filas, como en toda partida de ajedrez que se precie. Antes de colocarlas, veremos dónde están las fichas enemigas para así poder organizar un poco nuestra estrategia, y una vez estemos listos, empezará el enfrentamiento.
El primero es sencillo, pero la cosa va a ir escalonando de manera que llegará un momento en el que tendrás que pensar bien dónde vas a poner todas las fichas, ya que un movimiento en falso te puede liar una gorda. Cuando acabemos la primera ronda, visitaremos la tienda. Aquí podemos conseguir fichas nuevas, gambitos (que son modificadores que estarán durante la partida y que actuarán en ciertas ocasiones), casillas especiales que afectarán durante el transcurso de la partida (como por ejemplo una casilla trampa donde la ficha que entre se quedará atrapada ahí) o podremos mejorar el tablero para así poder tener más fichas en el mapa: empezaremos con 3 y podremos tener hasta 10

Cada una de las cinco fases tendrá cinco juegos, siendo el último juego de cada una un enfrentamiento a un boss especial con una habilidad única. Si superamos las cinco fases, ganamos el juego. Si morimos, acabaremos la partida para así intentarlo de nuevo. Durante cada partida iremos desbloqueando nuevos gambitos que harán que cada juego sea diferente y puedas hacer más cosas, y créedme que no son pocos los gambitos y coleccionables que hay en general.
Con Gambonanza te romperás la cabeza más de una vez, y si te gusta el ajedrez, es un juego para ti al 100%. Las fichas enemigas son muy inteligentes e intentarán que caigas en su trampa prácticamente todo el tiempo posible, así que no te vas a poder relajar en casi ningún momento. Además, después de cada boss se ampliará el tablero una columna más, haciendo que aparezcan más fichas enemigas y tengas que pensar más aún dónde colocar tus fichas de manera estratégica.
Cuando te pases el juego por primera vez, se te desbloquearán las diferentes dificultades. Cada una tiene cuatro modificadores que harán que tu partida sea más difícil, y uno que te ayudará durante la partida. Además, también puedes jugar en una dificultad personalizada, eligiendo los modificadores que quieras para personalizar el juego de la manera que elijas.

Veréis que no hay mucha aleatoriedad en las posiciones de las fichas enemigas, pero al ser todo lo demás aleatorio, no se hace pesado ni lo echas en falta en ningún momento, sobre todo en las primeras partidas. Cada partida es un reto distinto que te hará pensar diferentes estrategias para llegar hasta el final.
Apartado artístico de Gambonanza: estilo balatresco, pero se ve bonito
En cuanto al apartado artístico, tengo que decir que en los primeros segundos de juego ves a Balatro, y es algo inevitable, pero una vez ya empiezas a jugar, la cosa cambia ya un poco más. El juego se ve muy bonito, la verdad. Y en cuanto a la banda sonora, no tiene muchas canciones, y las que tiene se hacen algo repetitivas.
Opinión final y nota del análisis de Gambonanza
Gambonanza es divertido y tenso, y te va a gustar mucho si te gusta el ajedrez. No hay partida igual, y hace que te estrujes el cerebro para sobrevivir lo máximo posible y así llegar hasta el final de cada partida. En medio de toda esta ola de roguelikes, ofrece algo diferente que, si bien no es perfecto, todo está muy bien ejecutado.
Gambonanza
"El rey ha dejado de ser la prioridad; ahora tu misión es sobrevivir hasta el final."
Duración: 10 horas
Pros
Su curva de dificultad es bastante progresiva, hasta llegar a la última ronda donde no sabes ni dónde colocarte.
Las fichas enemigas son muy inteligentes.
Contras
Podría tener un poco más de variedad en la colocación de fichas enemigas.
Falta variedad de casillas especiales.