Pues eso, que Xbox volverá a tener exclusivos. O puede. O igual no. Que según el memo interno que acaban de publicar Asha Sharma y Matt Booty, la compañía va a «reevaluar su enfoque sobre la exclusividad» (memo oficial en news.xbox.com). Y a mí, sinceramente, me chirría muchísimo.
Vamos a ver. Llevan dos años largos diciéndonos que «esto es una Xbox», que da igual la plataforma, que Starfield y Hi-Fi Rush y compañía a PS5, que el hardware es lo de menos. Nos han comido la cabeza con la campaña más confusa de la historia reciente del sector. ¿Y ahora, con los nuevos jefes recién sentados en el sillón, resulta que igual había que volver a las raíces? Menudo marrón para los que compraron Series X pensando que Redfall iba a ser suyo y solo suyo.
Lo que más me mosquea es la ambigüedad. El memo no confirma nada. Habla de «windowing», que puede significar exclusividad temporal tipo PlayStation en PC, o puede significar nada. Y encima un insider ya ha soltado que en Project Helix los exclusivos «no van a pasar absolutamente». O sea, que internamente tampoco lo tienen claro ellos.
Xbox está improvisando a la desesperada. Mientras en PlayStation siguen moviendo fichas con cosas como las filtraciones del próximo God of War, exclusivo de su plataforma y punto, aquí tenemos a Xbox pidiendo perdón a medias por un modelo que ellos mismos defendieron a capa y espada. La confianza rota no se arregla con un memo bonito. Se arregla con juegos encima de la mesa. Y de momento solo veo palabras.
¿Tú te crees que el nuevo Fable va a ser exclusivo de Xbox después de todo este baile?