¿Os imagináis que estuviéramos rodeados de extraterrestres que nos intentan invadir con comida? ¿Que debajo de la amable churrera que te diera el chocolate con churros de las seis de la mañana estuviera un alien verde? ¿O que te dieran un pulpo hecho por un aparente humano que quiere conquistar la Tierra? ¿Y qué pasa si ese pulpo antes de ser cocinado… hubiera escapado del malvado extraterrestre? Te doy la bienvenida al análisis de Darwin’s Paradox, un juego personalmente muy esperado y que, sin duda, os adelanto que es un juego obligatorio para jugar este año.
No hace tanto tiempo que se presentó este juego presentado por KONAMI y desarrollado por ZDT Studio, y desde su primer vistazo se vio que era un juego distinto y prometedor; y puede que a veces las apariencias engañen, pero en este caso, el pulpo Darwin ha conquistado el podio de videojuegos lanzados este año con cada uno de sus tres corazones. Como siempre, vayamos por partes y desgranemos cada uno de los tentáculos que forman Darwin’s Paradox.
Índice
ToggleDetalles de Darwin’s Paradox!
| Plataforma | PC (analizada), PS5, Xbox Series y Nintendo Switch 2 |
| Género | Plataformas y puzzles |
| Duración estimada | 5 horas |
| Desarrollador | ZDT Studio |
La historia de Darwin’s Paradox!
El planteamiento de Darwin’s Paradox es simple: eres un pulpo atrapado en un complejo industrial tras ser abducido por un OVNI. Durante la aventura descubrirás todo lo que hay detrás e irás en busca de tu amigo pulpo desaparecido mientras resuelves puzzles bastante sencillos, te camuflas en el entorno e intentas no acabar chafado, electrocutado, quemado, explotado y un largo etc.

Darwin’s Paradox es como estar dentro de una peli de animación, pero de esas pelis de animación para no pensar demasiado. El juego no busca nada profundo salvo su océano, no busca una duración larga para así calcular perfectamente cuánto dura cada una de sus zonas para que tengas un poco de todo, e introduce un humor inocente y gracioso que no hace daño a nadie. Personalmente pienso que da en el clavo en prácticamente todos sus apartados, y pese a que me hubiera gustado una selección de puzzles algo más compleja, no es algo que le haga falta porque es, en una palabra: disfrutón.
Su historia es simple, pero, siendo sinceros, es un pulpo de ojos saltones. ¿Para qué quieres más? Y ojo, porque el worldbuilding es súper interesante. Los enemigos son unos extraterrestres torpes pero a la vez organizados que son incluso entrañables; y los niveles visitados son todos variadísimos, sorprendentes y originales que te van contando el lore del juego, y todo el juego en conjunto hace que nos encontremos con uno de los juegos más originales del año.
La jugabilidad de Darwin’s Paradox!
Nuestro pulpo pocas cosas puede hacer: andar por techos y paredes, escupir tinta para tapar la visión de los enemigos y camuflarse para no ser visto. Y todo se aprende nada más empezar el juego, solo que a nuestro pulpo se le olvida y lo va recordando a lo largo de las escasas 5 horas que dura la aventura.

Aquí no tenemos ni combate ni parries ni cosas complejas: simplemente seremos un inocente pulpo queriendo vivir tranquilo en el océano junto a su amigo; y es que a Darwin’s Paradox tampoco le hace falta nada de eso. La mayoría de juego nos lo pasaremos esquivando obstáculos que puedan matarnos en una serie de niveles súper diferentes que harán que el juego sea lo más ameno posible.
Porque al final, lo que brilla en Darwin’s Paradox es el saber llevarte por las distintas zonas sin que tú te esperes mucho qué va a ser lo siguiente con unas mecánicas simples pero efectivas y con un protagonista carismático que te quieres llevar a tu casa.
Apartado artístico y sonoro de Darwin’s Paradox
Darwin’s Paradox nos mete de lleno en una estética sacada de los años 50 mezclada con cositas más modernas que hacen que el juego tenga personalidad propia. Prácticamente cada escenario está lleno de detalles hasta la médula, algo que demuestra que es un juego hecho desde el cariño, y encima está lleno de color y decorado hasta la última esquina. Además, nos encontramos con referencias a distintos videojuegos, algo que siempre hace gracia.

El arte de Darwin’s Paradox es gracioso, es bonito y encima parece sacado de una de nuestras películas de la infancia, y, sinceramente, no se le puede poner ningún pero. Y si a eso le acompaña una banda sonora graciosa y dicharachera, nos encontramos con un muy buen resultado.
Por último, quiero aplaudir a las personas encargadas de animar a Darwin, porque han conseguido un resultado increíble.
Lo mejor y lo peor de Darwin’s Paradox!
LO MEJOR
- Técnicamente perfecto.
- Un worldbuilding súper detallado y bonito.
- Su humor.
- Divertido y original.
LO PEOR
- Que aún no está anunciada su secuela.
- Los puzzles podrían haber sido algo más complejos.
Conclusión del análisis de Darwin’s Paradox!
Darwin’s Paradox nos sumerge en un océano lleno de ideas divertidas y originales que funcionan de principio a fin en una memorable aventura digna de convertirse en una de las mejores del año. No os voy a mentir: quiero volver a ver a Darwin en una aventura más loca, si es que se puede.

*Hemos podido disfrutar de Darwin’s Paradox gracias a una clave para PC cedida por KONAMI. ¡Muchísimas gracias!