Hay juegos que no necesitan reinventar un género para resultar divertidos. Last Pirates: Die Together apuesta por una fórmula que ya conocemos, pero la lleva a un escenario pirata donde el tesoro, los monstruos y unos brazos ridículamente largos se convierten en los protagonistas.
Después de probarlo durante mis primeras partidas, tengo claro que es un juego pensado principalmente para quienes disfrutan de REPO. No basta con que os guste el género de terror cooperativo o los juegos de extracción: si la propuesta de REPO no os convence, probablemente esta tampoco lo haga. Sin embargo, si disfrutáis de jugar con amigos mientras todo se convierte poco a poco en un absoluto caos, aquí hay una propuesta bastante interesante.
Eso sí, estamos ante un juego en acceso anticipado y he encontrado algunos errores que han llegado a impedirnos jugar correctamente en determinados momentos. Por suerte, son problemas que parecen perfectamente solucionables con futuras actualizaciones.
MÁS DETALLES DEL JUEGO: Last Pirates: Die Together es el R.E.P.O. de piratas que llega a Steam en agosto
¿Qué ofrece Last Pirates: Die Together?

La idea de Last Pirates: Die Together es sencilla. Nos adentramos en una peligrosa cala pirata en busca de tesoros. Tenemos que explorar, recoger todo el botín posible, evitar a los enemigos y regresar con vida para cumplir nuestra cuota.
Si habéis jugado a REPO, la estructura os resultará muy familiar.
La gran diferencia está en su ambientación y en algunas de sus mecánicas. Nuestros piratas cuentan con unos brazos largos y elásticos que podemos utilizar para alcanzar objetos a distancia, recoger tesoros y, como no podía ser de otra manera, provocar situaciones bastante absurdas.
Y creo que aquí está una de las principales virtudes del juego. La física de los personajes da lugar a momentos que probablemente no estaban planeados, pero que terminan siendo los más divertidos de la partida.
Además, contamos con un mono que también puede transportar su propio botín, podemos comprar armas, mejoras y cosméticos entre partidas y mejorar diferentes aspectos de nuestro personaje. Algunas mejoras son bastante normales, como aumentar la salud o la fuerza, mientras que otras aprovechan el tono humorístico del juego, como hacer que nuestra mano sea más grande para transportar más monedas o extender todavía más nuestros brazos.
En la beta actual podemos explorar 25 niveles, cada uno con diferentes peligros y enemigos. Hay piratas con ganchos, monos que pueden robarnos las monedas, cabezas flotantes y tiburones fantasma, entre otras amenazas.
Y cuidado con el Mimic, porque puede utilizar la voz de nuestros propios amigos para engañarnos. En un juego cooperativo, os podéis imaginar perfectamente el resultado.
Como en otros títulos del género, además, perderemos nuestro botín si somos derribados, obligándonos a recuperarlo o conseguir uno nuevo antes de que la situación vaya todavía peor.
Algunos errores que necesitan solucionarse

Aquí es donde tengo que poner un pequeño freno al entusiasmo.
Durante mis partidas he encontrado varios errores que han dificultado la experiencia. Algunos amigos han llegado a atravesar el suelo o quedarse atrapados con determinados objetos, algo que evidentemente puede arruinar una partida.
También creo que el ritmo de aparición de los enemigos necesita algunos ajustes. En ocasiones he derrotado a una criatura y esta ha vuelto a aparecer apenas 30 segundos o un minuto después. La intención de mantenernos bajo presión funciona, pero creo que actualmente el respawn es demasiado generoso.
Aun así, hay que tener en cuenta que Last Pirates: Die Together está en acceso anticipado. No considero que estos problemas sean algo que no pueda solucionarse y, precisamente por eso, prefiero valorar el potencial que tiene la propuesta más que juzgarla únicamente por su estado actual.
¿Vale la pena jugar a Last Pirates: Die Together?

Sí, pero con una condición bastante importante: que os guste REPO.
Si sois fans de este tipo de experiencias cooperativas, especialmente de REPO, creo que Last Pirates: Die Together merece una oportunidad. La ambientación pirata le sienta bien, las físicas de los personajes generan situaciones muy divertidas y jugarlo con amigos puede dar lugar a auténticos momentos de caos.
Por otro lado, si REPO no es un juego que os haya gustado, no esperaría que Last Pirates: Die Together vaya a cambiar vuestra opinión sobre el género. Su propuesta está demasiado ligada a esa fórmula.
Por ahora, los errores y algunos problemas de equilibrio necesitan trabajo, pero no me parecen motivos suficientes para descartarlo. El juego tiene una buena base y, si el equipo continúa añadiendo contenido y puliendo la experiencia, puede convertirse en una alternativa muy entretenida para echar unas partidas con amigos.
Mis primeras impresiones, por tanto, son positivas. Todavía tiene trabajo por delante, pero hay algo aquí que merece la pena seguir de cerca.
Puedes encontrar el juego en Steam pulsando aquí.